En Justicia y Amor IAP son protectores de las infancias y juventudes con calidez, profesionalismo y ética

10 julio, 2024

Formar a jóvenes que impacten positivamente en su contexto familiar y social. Esta es la misión de Justicia y Amor IAP, institución que desde 1983 cumple a cabalidad cada palabra a través de un modelo integral que abarca la educación, la salud y la inclusión, inspirados en la vocación de servicio, ética e igualdad con base en la pedagogía ignaciana jesuita es como logran transformar las realidades de cientos de beneficiarios en comunidades marginadas de la Ciudad de México, así como en diversos estados de la República Mexicana.

 

Constituida como una IAP, Justicia y Amor trabaja en cinco dimensiones distintas: Desarrollo Humano; Desarrollo Educativo; Integración Familiar; Formación para la Vida y Construcción Comunitaria con el propósito de crear una labor integral y multidisciplinaria. Cecilia Pérez, coordinadora del programa educativo, compartió en entrevista cómo se articulan estas aristas en el quehacer de la fundación:

 

“Estos 5 ejes son nuestra base de trabajo y es por medio de 3 programas que logramos incidir en nuestra población. El primero de ellos es Reconexión MANRESA, donde se atiende, capacita y se imparte formación con respecto al consumo problemático de sustancias psicoactivas. El segundo es Salud Comunitaria donde se trabaja con grupos de mujeres en comunidades de medicina tradicional alternativa y el tercero es el programa de Centro Comunitario de Educación y Servicios del Ajusco Medio CCESAM” mencionó Cecilia Pérez.

 

A lo largo de su historia la fundación ha contado con varios cambios. En sus inicios intervenían en la periferia del Distrito Federal donde ahora es la colonia Nápoles que con el crecimiento de la mancha urbana varias familias ladrilleras fueron expulsadas hacia la zona del Ajusco Medio. De igual forma notaron mediante sus diagnósticos que familias migrantes de otros estados se encontraban en la población, por lo que se comenzó a trabajar con alianzas en diferentes estados.

 

Este trabajo se ve reflejado en el programa de salud, porque cuentan con una Red de Salud Comunitaria en Coahuila, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Tabasco y Veracruz donde se articulan grupos de salud integral por medio de la animación espiritual, socialización de saberes y capacitación de nuevos conocimientos para fortalecer su servicio a las comunidades.

 

Dentro del programa de Reconexión MANRESA se busca acompañar a los jóvenes en situación de vulnerabilidad, esto genera conexiones y la formación de grupos de apoyo. Este año se va llevar a cabo el 1er. Encuentro Nacional RedConexión “Reconciliación para la Misión” y Cecilia ahondó más al respecto:

 

“En el programa MANRESA tenemos 3 proyectos de los cuáles se destaca RedConexión y que junta a los jóvenes que están impactando positivamente sus contextos para generar alianzas entre estos grupos de diferentes estados, donde puedan tener este espacio de intercambio de experiencias, de convivencia, que puedan fortalecerse y así trabajar en conjunto. Este encuentro va durar 3 días el 26, 27 y 28 de julio con talleres, pero también con espacio para la cultura y actividades lúdicas donde se puedan compartir las habilidades artísticas de los chicos y chicas” detalló la coordinadora.

 

En paralelo, el programa de educación CCESAM cuenta con una distinción de plan de vida, debido a que las infancias y juventudes están viviendo en la inmediatez, por lo que generar proyectos a largo plazo es complicado y por ello, comentó Cecilia, es muy importante que en primera instancia se mantengan en la escuela como un factor protector de lugar de contención, que avancen y que tengan sueños y metas por cumplir, esto no es tarea sencilla y conlleva un proceso al que profundizó:

 

“Impactar en la no deserción y la prevención del rezago educativo contempla varios factores que son los que abordamos en el proceso del programa. Primero se brinda el desarrollo educativo, para posterior continuar con el desarrollo humano enfocado en la salud mental para aterrizar con vida independiente, donde se encuentra la planificación del proyecto de vida, donde cada uno de los pasos les brinda las herramientas necesarias para cumplir los objetivos de cada beneficiario” comentó Cecilia Pérez.

 

La población que atienden sufre problemas de marginación y por ello el curso de verano próximo a impartirse funciona como un espacio donde los chicos se interesen más por el aprendizaje, a la par que se divierten durante tres semanas con actividades y para Cecilia significa la locura por la planeación que esto deriva, pero que resulta en uno de los proyectos más satisfactorios de la fundación donde cada semana se realizan dinámicas diferentes y el centro comunitario se convierte en un espacio de diversión y conocimiento.

 

Buscar ser factores protectores de las juventudes y las infancias son las palabras con las que Cecilia Pérez invita a que conozcan la labor en la fundación, además: “en cada uno de nuestros programas estamos enfocados en dar atención de calidad, con calidez, profesionalismo y mucha ética. Estamos abiertos a que puedan conocernos y nos visiten en la CDMX en el centro comunitario y las oficinas centrales, además tenemos alianzas que podemos crear. Trabajando con nosotros lograremos que el mundo sea un mejor espacio” concluyó.

 

Justicia y Amor IAP trabaja incansablemente por las infancias y juventudes de México. Su impacto se trasciende en más de 40 años de labor y gracias a su intervención, miles de niños, niñas y adolescentes ahora cuentan con un mejor desarrollo personal y comunitario.

 

 

 

 

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