líder familiar

Automotivación y motivación del líder familiar

18 marzo, 2020

Por: Adriana García Ruiz

Descubrir los intereses, necesidades, sueños y metas de quien nos sigue, es de gran importancia para poder encausar la automotivación y la motivación externa.

Durante muchos años, se creyó fervientemente que la persona encontraba el impulso de la motivación en la remuneración económica, el premio, el aplauso; sin embargo, esta forma de estimulación provocó en muchas generaciones, la sensación de ser un objeto de utilidad, de ser tratado y visto como pieza de ajedrez, a la cual se le mueve y dirige al antojo de la autoridad.

Ahora, se ha reconocido que la persona encuentra la verdadera motivación en la trascendencia de su ser, de sus acciones y de su persona. Sin dejar de ser importante la justa remuneración económica, el reconocimiento de acuerdo a las capacidades, experiencia, conocimiento y valores de la persona; sin embargo, no es en lo que la persona encuentra la satisfacción, y mucho menos la felicidad. De hecho, la sola remuneración económica, física y exterior, puede llevar a la persona a la insatisfacción, al aburrimiento o al estrés. Ya que se genera miedo al error, el activismo, la soberbia, la insatisfacción ante el logro obtenido, el deseo constante de aprobación.

Por ello, es que el líder familiar debe procurar que los miembros de la familia, encuentren es sus trabajos, y tareas realizadas la satisfacción personal que da el trabajo bien hecho y la satisfacción del cumplimiento del deber.

Para ello es que es necesario, el auto análisis, el autoconocimiento que nos permiten ver “¿dónde estoy?, ¿quién soy? y ¿qué quiero?”, y de esta forma buscar siempre el camino hacia la trascendencia y satisfacción personal.

Cuando una persona tiene la oportunidad del autoconocimiento, tiene mayores posibilidades de conquistar la autorrealización, ya que, al conocer sus posibilidades, debilidades, metas, sueños, deseos e intereses, trabaja con entrega plena en la conquista de ello.

Cuando el líder familiar motiva al autoconocimiento y se involucra, en automático favorece en gran medida la autorregulación y el desempeño efectivo, ya que, al conocer las debilidades y fortalezas de los miembros de la familia, puede entonces favorecer la participación, la colaboración y la responsabilidad según las fortalezas, intereses, habilidades, de cada uno de los miembros de la familia, y al mismo tiempo convertir las debilidades en posibilidades de crecimiento.

La autorregulación es el control que una persona tiene sobre sus acciones, emociones, pensamientos y motivación. Por ello es que el conocimiento de uno mismo favorece esta autorregulación.

Pongamos un ejemplo, si se reconoce y se observa en uno de los miembros de la familia la constante actitud de posponer en el actuar, además de un temperamento colérico que se manifiesta en las emociones, y se observa frecuentemente un pensamiento negativo ante los eventos y sueños, el líder podrá con facilidad encontrar el valor que se debe inculcar y promover, en este caso serían: la laboriosidad, el optimismo, y el desarrollo del manejo adecuado de las emociones. La motivación personal se dará en automático en el encuentro con la virtud.

Por todo esto es labor indispensable del líder familiar procurar la participación, la colaboración y la responsabilidad según las fortalezas, intereses, habilidades, de cada uno de los miembros de la familia, y al mismo tiempo convertir las debilidades en posibilidades de crecimiento.

Cuando podemos responder a la pregunta “¿quién soy?” Podremos entonces resolver el “¿qué quiero?”, y en el querer encontraremos el deseo personal de conquistar nuestros sueños, metas y proyectos. Es en este punto dónde podremos crear nuestra misión y visión y así trascender.

La misión de líder familiar es entonces impulsar a los miembros de la familia a encontrar su sentido de vida. El sentido de vida lo encontramos justo en el saber qué se quiere, en dónde se está y a dónde se quiere llegar.

Ahora bien, falta un punto muy importante, que en el ámbito empresarial se le llama: la personalidad de la empresa, que no es más que los valores que la sustentan.

Cuando tenemos resueltas las preguntas “¿quién soy?, ¿qué quiero?, ¿dónde estoy?, ¿a dónde quiero llegar?”, Tendremos efectivamente nuestro sentido de vida; motivador especifico del encuentro con la satisfacción personal, sin embargo, no olvidemos que es sumamente importante cómo vamos a llegar y qué camino vamos a tomar, esto nos reflejará cuales son nuestros valores. Será nuestra carta de presentación pues revelará quiénes somos y en qué creemos, será pues nuestra personalidad.

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